Putas en cuba

La esquina del sexo en una ciudad cubana

La invitación, claramente, no llegó a algunos oídos. Para Claudia, eso nunca va a acabar: Y el ligero olor del dinero lo rubrica si alguna parte vacila. El vínculo bares-prostitución durante la Cuba revolucionaria no parece llegar al de la Cuba prerrevolucionaria, aunque tuvo un hito en los El periodista Amir Valle recuerda que escribiendo su reportaje Habana-Babilonia: Ellas saben que eso es malo, que ahí la Policía sí te echa el ojo".

Turismo sexual en #Cuba – 3 formas para encontrar carne fresca

Con reguetón de fondo y una luz tenue se acerca a Claudia una joven. Tras las presentaciones, sin demasiada escala, le pide el fino nylon que envuelve la caja mentolada. Lo necesita urgente para triturar, con el canto de su iPhone, un puñado de pastillas y esnifarlas. En uno de los vídeos sobre su viaje a Cuba, el conocido como Carter Vlogs comentó lo que vivió en un bar restaurante propiedad de un nieto de Fidel Castro.

  • 74 Comentarios.
  • !
  • mejor app para conocer gente en colombia!
  • chat terra a?
  • “Todas las cubanas son putas” - Conexión Cubana?

Síguenos en Twitter , Facebook o Instagram. No olvidemos que a Mariela Moco Pegao siempre le gustaron los yumas.

Fiebre de neón: bares y prostitución en La Habana | Diario de Cuba

Por algo no habla del jineterismo. En Miramar hay redes de prostitución con zonas liberadas por la policía, que incluso venden droga. Hay un circuito que va entre 3a y 5a, y desde 42 hasta 84, en donde hay transacciones de todo tipo, en la zona de hoteles y el Centro de Negocios. La policía sólo vigila que no haya peleas ni robos.

El socialismo ha sido un experimento macabro y totalmente improductivo. Por 5 pesos unos 22 centavos de Euro le sobaban los pechos y se masturbaban en la cara.

Trabajaba en un hotel y me obligó a acostarme con animales. Lo he probado todo. La primera confidencia, estimulada por una lata de cerveza Bucanero. Es la tercera vez que viaja a la capital. La policía me ha pillado un par de veces y me han devuelto a mi provincia. Estuve un año y medio presa.

El dilema de las prostitutas en Cuba, ¿euros o pesos?

En La Habana, Yanelis y otras colegas, han alquilado una habitación en paupérrimas condiciones para vivir. Tienen que cargar el agua en cubos y se alumbran con velas. Todos los meses, cada una paga 5 pesos cubanos convertibles Cuc por el cuarto. Una buena jornada, significa unos doce clientes, que reportan alrededor de 1.

Si bien Yanelis entró en esta vida en su pueblo natal, fue en los alrededores del Parque de la Fraternidad habanero donde adquirió experiencia. El barrio tenía su tradición, pero fue interrumpida a principios de la década de los 60 del siglo pasado, por los avatares de la política local. No le fue mal, aunque siempre estaba atenta a las redadas policiales, que molestaban el ambiente. Y así se buscó su punto fijo en los contenes de la Autopista Nacional , un lugar curioso a donde recalan todo tipo de clientes, en autos o motos, ebrios o lucidos, buscando otras como Yanelis, que los reciben con una lista de precios en mano.

Los hay para todos los bolsillos. Las jóvenes que se prostituyen por moneda nacional no tienen, ni por asomo, la belleza y figura de las esplendidas jineteras que han aturdido a los extranjeros, a punto de llevarlos a cometer locuras, como abandonar mujer, hijos y, muchas veces, a los nietos. Éstas son unas pobres almas errantes , que no esperan viajes al exterior sino unos diez hombres al día.

Navegador de artículos

Tal generalidad me pareció infame, aunque debo reconocer que se trata de un criterio muy extendido. Muchos se sorprenderían si supieran que en Cuba el sexo es de las pocas cosas gratuitas y no racionadas.

Pero incluso ellas estarían de acuerdo conmigo en que representan una ínfima parte de la población femenina. En mi barrio hay decenas de muchachas, algunas de ellas fueron amigas e incluso noviecitas de mis hijos, y solo conozco 3 o 4 prostitutas, el resto trabajan o estudian, se enamoran de un cubanito y se escapan a las fiestas montadas en la parrilla de una bicicleta.

Conozco a una de ellas que estaba unida a un empresario español. Vivían en Madrid, hasta que en uno de sus viajes a la isla conoció a un cubanito, trabajador manual, con el cual ya tiene hijos y parecen felices a pesar de la libreta de racionamiento.

LAS PR0STITUT4S EN CUBA - GUSGRI